De paso por la Ciudad de México

Son las 3:00 AM, hace frío y ya estoy relativamente lejos de casa. Aunque la verdad, no se siente como tal. Volver a la Ciudad de México después de más de 3 años, se siente bien. Por supuesto que muchas cosas han cambiado y en estos tres días que estaré aquí, al menos quiero sentirme bien.

Día 1, recorriendo la ciudad

Tomar vuelos a la Ciudad de México desde Ciudad Obregón, es prácticamente un calvario, pues por alguna extraña razón tienen que hacer escala en Tijuana (al mero norte a la izquierda) y esperar 4 horas al menos para tomar la conexión para llegar ahora sí, a la CDMX. Por supuesto que hay vuelos directos, pero te vienen saliendo el cuádruple y claro, yo no pienso pagar esa barbaridad.

Así que, después de muchas horas de viaje, son las 3:00 AM y estoy afuera del aeropuerto, con frío y con lluvias, ¡vaya, es CDMX!

Así que, me dirijo a la casa de mi amigo Ángel León (su cuenta de Instagram es chingona por cierto), quien bien buen pedo me dará hospedaje por los siguientes días. No había probado la funcionalidad de Uber de compartir mi viaje, así que fue buen momento para hacerlo, pues estaba lloviendo y tampoco está muy agradable esperar afuera con esos climas.

Platicamos toda la noche, ya sabes, esas pláticas astrales que siempre suceden cuando a la vez quieres dormir, pero la plática está buenísima.

Vista del apartamento
Vista del apartamento, Ciudad de México

Desayuno de campeones

A la mañana siguiente (ni tan mañana), fuimos a Plaza Cibeles, un lugar agradable para pasar el día y si tienes hambre (como nosotros) donde podrás desayunar unos riquísimos y monstruosos chilaquiles en “La Ventanita“, ahora mi lugar favorito para desayunar (si tienes chance, también pide los Huevos Cibeles, una delicia).

Los mejores chilaquiles que he probado en la Ciudad de México
Chilaquiles Cibeles en La Ventanita, Ciudad de México

Recorriendo un poco la Ciudad de México

Caminar desde el Ángel de la Independencia hasta el Palacio de Bellas Artes, para luego pasar al Zócalo, es una de las cosas que debes de hacer si eres nuevo en la ciudad, o como yo, tratando de recordar las avenidas y ponerte al tanto de la ciudad.

Si eres de los que disfruta caminar todo el día, en vez de empezar desde el Ángel de la Independencia, empieza desde el Bosque de Chapultepec. Es más largo, pero realmente ¡lo vale!

Siguiendo la ruta de la gordura Ángel de independencia – Bellas Artes, fuimos a una panadería que no recuerdo el nombre, pero sus panes y café eran un manjar.

El pan de aquí es glorioso
El pan de aquí es glorioso

En el camino nos topamos con un rico manjar de los dioses, un pan tipo negrito con relleno y glaseado de chocolate que te saca lágrimas de lo delicioso que es. Nos sentimos tan culpables que tuvimos que regresar para probar el otro de sabor café (chocolate always win). Si quieren probarlos, vayan por la Av. 5 de Mayo, justo antes de llegar al Zócalo, el lugar se llama Maison Kayser y pidan un Éclair au Chocolat (No sé cómo se pronuncia).

El negrito de negritos, Ciudad de México
El negrito de negritos (no recuerdo el nombre), Ciudad de México

Cena de 2×1

Nuestra comida fue prácticamente el desayuno (y el postre) en Av. 5 de Mayo. Así que, mientras caminábamos sin rumbo fijo, hicimos contacto con varias personas y vernos para cenar. ¿El lugar?, un restaurante oriental llamado Izakaya Sushi, un lugar delicioso y con promos interesantes para ir en compañía (por ejemplo, los jueves el ramen está a mitad de precio 🍜❤️).

Si van a comer allí, digan que los invité. De paso, les recomiendo el Daki Sushi y un Yakimeshi con Pork Belly.

Así que estuvimos Zylvia, Joy, Ángel, Melissa y yo. Hablamos de diseño, de la vida, de cómo es la Ciudad de México hoy en día, cómo está el rancho y muchas cosas que las personas con tiempo tienen qué decir (jajaja).

Fue un gran día, relajado, caminata tranquila, sin el estrés de querer visitar todo, solo pasar el rato.

Día 2, organizar, organizar, organizar y comer, comer, comer

Primer día de trabajo para Ángel en una nueva agencia, último día para mí en el que debo de organizar y poner todo en orden.

Hice una lista de tareas por hacer al final del día. Lavar la poca ropa sucia que tenía, comprar algunas cosas que me faltaban para el viaje, reservar mi hospedaje en Paraguay; investigar sobre el transporte colectivo en Paraguay y su clima, así como qué hay para hacer en la capital paraguaya. En fin, todo eso que pospones porque “es fácil”.

Todo salió muy bien, hasta tuve tiempo de organizar posibles rutas alternas, en caso que la principal tendría que cambiar.

Pasando la tarde, fue más un día de ponerme en engorda con viejos compañeros de trabajo.

Una tarde de hamburguesas, pizzas y cerveza

Lo bonito de viajar, es que te puedes encontrar con buenos amigos en el camino. Como este día en particular.

Rodrigo y yo, fuimos a Butcher & Sons, que para qué les digo, sus hamburguesas están hechas con amor que cada bocado que le das, lloras porque no se acabe. Lastimosamente no tengo una fotografía que le haga valer la calidad de sus hamburguesas (una razón digna de volver).

Butcher & Sons
Butcher & Sons, prometo realizar mejores fotografías.

Más adelante, encontrarme con Alberto y comer unas deliciosas pizzas monster en Pizzas El Perro Negro, nunca nos quedan mal con su calidad 🤗

Y terminar el día con una plática intensa con un gran amigo y ex compañero de trabajo, Iddar. Que aunque no lo sepa, ha sido una de las personas por las cuales también me animé a darle rienda suelta a esto de viajar.

Ángel de la Independencia
Ángel de la Independencia

Lo bonito de volver

Y bien, eso es lo bonito de volver a pisar ciudades donde pasaste ratos agradable. Hay sentimientos encontrados, hay recuerdos en ciertas calles que frecuentaba, me partí de risa con las intervenciones urbanas de comediantes. Volví a ver la señora que siempre me alimentaba con sus tortas de chilaquiles rojos con crema; y un sin fin de cosas que solo mi mente podía procesar.

Aún me faltó mucho por ver, como siempre. Se llame Distrito Federal o Ciudad de México es inmenso, y siempre tendré este amor y odio a esta ciudad. Amor porque simplemente lo tiene todo, odio porque el ritmo de vida aquí como en las grandes ciudades es rápido.

Pronto volveré y trataré de hacer mejores reseñas, o artículos enfocados, como la comida por ejemplo y qué visitar.

Se acerca el gran viaje, y no puedo dormir de la emoción ✈️🙌🏽

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